Que un teléfono móvil explote y hiera o mate a alguien es, aunque infrecuente, algo que ocurre más a menudo de lo que pensamos, y cualquier día nos puede pasar a nosotros.
El miércoles sucedió en Francia algo realmente curioso con este asunto. Dos iPhone 3G estallaron a pocos centímetros de las caras de sus respectivos dueños provocando el resquebrajamiento de ambos equipos, que incluso llegaron a arrojar pequeños fragmentos en dirección a sus ojos.
El primero de ellos le estalló a un joven de 18 años, y el segundo a otro de 29. Ambos usaban un iPhone 3G de Apple, quien de momento no ha hecho ninguna declaración al respecto.
Fuente: Engadget
Etiquetas: Apple, iPhone

.jpg)
.jpg)
.jpg)

.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)